EL Marketing y las buenas prácticas
He estado informándome con mucho interés por los nuevos estudios que se realizan para introducirse en la mente de los consumidores, tanto así que el investigador de marketing Peter Kenning, del Instituto alemán de Management del Comercio y Redes de Marketing (IFHM), certifica que “con las marcas se apaga el intelecto”.
La economía clásica establece que los consumidores compran basados en la “utilidad“ y le dan mucha importancia al precio, sin embargo estudios recientes concluyen que con el neuro-marketing se puede establecer una relación emocional con los consumidores.
Hoy las empresas trabajan en el posicionamiento de imágenes mentales favorables extraídas de estudios de los consumidores. ¿Cómo seleccionamos marcas?, ¿qué hace que paguemos más por un producto habiendo igualdad de atributos en la competencia?, todas estas respuestas están en cómo funciona nuestro cerebro y se ha detectado que muchas decisiones son tomadas a base de elementos inconscientes del cerebro y las conclusiones se toman basadas en una mezcla de nuestras vivencias, personalidad, contexto social y físico, y características neurofisiológicas.
La forma más novedosa de controlar a los consumidores es el neuro-marketing, que surge de la investigación científica del funcionamiento del cerebro y particularmente las neuronas.
Según estudios del estadounidense Roger Sperry, el cerebro está dividido en dos hemisferios con funciones específicas. Al izquierdo se le atribuye el lenguaje y la comprensión, localizándose en la mente consciente. Aquellos con dominio de este hemisferio son los consumidores más lógicos y analíticos.
En cambio, los consumidores con dominio del lado derecho son más soñadores e influenciables, al utilizar imágenes para entender el mundo con un lenguaje metafórico. Son más emocionales e imaginativos.
Lo planteado evidentemente constituye un peligro dado que genera un problema ético importante. Es posible que a futuro las empresas generen mensajes que los consumidores no puedan resistir y manipulen sus impulsos.
Según un estudio de Harvard, el 95% de nuestras decisiones son tomadas inconscientemente. Commercial Alert, grupo dedicado a defender a los ciudadanos frente al consumismo, publicidad y marketing, ya ha lanzado el grito de alerta.
Ahora, cuando requiere comprar un repuesto para su vehículo piense qué tipo de consumidor es usted: el lógico y analítico o el que se deja influenciar por los lenguajes metafóricos del marketing de las multinacionales, use sólo repuestos originales, no pierda un ojo, etc.
Piense que para armar un vehículo se requieren alrededor de 30.000 piezas e infórmese quién produjo cada pieza antes de comprar. Se sorprenderá al saber que la marca de su vehículo no la fabricó, sólo la utilizó en el ensamblaje, ¿por qué pagar más?, ¿porque el marketing así lo ordena a su cerebro?
La economía clásica establece que los consumidores compran basados en la “utilidad“ y le dan mucha importancia al precio, sin embargo estudios recientes concluyen que con el neuro-marketing se puede establecer una relación emocional con los consumidores.
Hoy las empresas trabajan en el posicionamiento de imágenes mentales favorables extraídas de estudios de los consumidores. ¿Cómo seleccionamos marcas?, ¿qué hace que paguemos más por un producto habiendo igualdad de atributos en la competencia?, todas estas respuestas están en cómo funciona nuestro cerebro y se ha detectado que muchas decisiones son tomadas a base de elementos inconscientes del cerebro y las conclusiones se toman basadas en una mezcla de nuestras vivencias, personalidad, contexto social y físico, y características neurofisiológicas.
La forma más novedosa de controlar a los consumidores es el neuro-marketing, que surge de la investigación científica del funcionamiento del cerebro y particularmente las neuronas.
Según estudios del estadounidense Roger Sperry, el cerebro está dividido en dos hemisferios con funciones específicas. Al izquierdo se le atribuye el lenguaje y la comprensión, localizándose en la mente consciente. Aquellos con dominio de este hemisferio son los consumidores más lógicos y analíticos.
En cambio, los consumidores con dominio del lado derecho son más soñadores e influenciables, al utilizar imágenes para entender el mundo con un lenguaje metafórico. Son más emocionales e imaginativos.
Lo planteado evidentemente constituye un peligro dado que genera un problema ético importante. Es posible que a futuro las empresas generen mensajes que los consumidores no puedan resistir y manipulen sus impulsos.
Según un estudio de Harvard, el 95% de nuestras decisiones son tomadas inconscientemente. Commercial Alert, grupo dedicado a defender a los ciudadanos frente al consumismo, publicidad y marketing, ya ha lanzado el grito de alerta.
Ahora, cuando requiere comprar un repuesto para su vehículo piense qué tipo de consumidor es usted: el lógico y analítico o el que se deja influenciar por los lenguajes metafóricos del marketing de las multinacionales, use sólo repuestos originales, no pierda un ojo, etc.
Piense que para armar un vehículo se requieren alrededor de 30.000 piezas e infórmese quién produjo cada pieza antes de comprar. Se sorprenderá al saber que la marca de su vehículo no la fabricó, sólo la utilizó en el ensamblaje, ¿por qué pagar más?, ¿porque el marketing así lo ordena a su cerebro?

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