CONAR Y LA ETICA PUBLICITARIA
La repercusión de la publicidad en la sociedad es cada día más importante en nuestras vidas. Los medios de información social despliegan una monumental influencia, así la publicidad, que usa estos medios como vehículo, ostenta una vigorosa fuerza de persuasión, modeladora de formas y conductas en el mundo.
Debemos enfatizar la responsabilidad de las empresas. La información suministrada por los medios está al servicio del bien común. La sociedad tiene el derecho a la información basada en la verdad, la libertad, la justicia y la solidaridad
La publicidad ostenta dos objetivos primordiales: informar y persuadir, y si bien estos dos propósitos son distintos, uno y otro se hallan con asiduidad presentes a la par.
Nadie consigue escapar a la influencia de la publicidad
No hay nada intrínsecamente bienhechor o intrínsecamente maléfico en la publicidad. Es un instrumento: puede ser usado bien y puede ser usado mal.
El Concilio Vaticano II declaró: Para el recto empleo de estos medios, es totalmente necesario que todos los que los usan, conozcan y lleven a la práctica fielmente en este campo, las normas del orden moral.
El dictamen recto al cual se hace reseña es la ley natural que exige a todos los hombres, principalmente, porque está «escrita en sus corazones» (Rom 2,15) y pronuncia los imperativos de la genuina realización humana.
En este contexto, los medios de comunicación social poseen tan sólo dos elecciones. O ayudan al ser humano a progresar en su comprensión y conocimiento de lo que es verdad y bueno o son fuerzas destructoras en conflicto con el bienestar humano.
Exigencia imperiosa de la publicidad es que se respete la persona humana y su derecho a hacer una elección responsable, su libertad interior; se vulneran todos estos bienes cuando se explotan las bajas inclinaciones del hombre o se disminuye su capacidad a reflexionar y decidir.
La Cámara Chilena de Comercio de Repuestos y Accesorios Automotrices A. G. se complace en recibir el Dictamen Ético, emitido por el CONSEJO DE AUTOREGULACION Y ETICA PUBLICITARIA (CONAR), respecto al reclamo presentado por Carep A. G. acerca de cierta publicidad gráfica de la Revista del Camionero, que estaba en conflicto con la ética publicitaria, denigrando la actividad comercial de nuestros asociados. Confiamos que nuestra competencia se acogerá a futuro a la sujeción del ordenamiento jurídico, la moral y el respeto a las personas y a la competencia.
Debemos enfatizar la responsabilidad de las empresas. La información suministrada por los medios está al servicio del bien común. La sociedad tiene el derecho a la información basada en la verdad, la libertad, la justicia y la solidaridad
La publicidad ostenta dos objetivos primordiales: informar y persuadir, y si bien estos dos propósitos son distintos, uno y otro se hallan con asiduidad presentes a la par.
Nadie consigue escapar a la influencia de la publicidad
No hay nada intrínsecamente bienhechor o intrínsecamente maléfico en la publicidad. Es un instrumento: puede ser usado bien y puede ser usado mal.
El Concilio Vaticano II declaró: Para el recto empleo de estos medios, es totalmente necesario que todos los que los usan, conozcan y lleven a la práctica fielmente en este campo, las normas del orden moral.
El dictamen recto al cual se hace reseña es la ley natural que exige a todos los hombres, principalmente, porque está «escrita en sus corazones» (Rom 2,15) y pronuncia los imperativos de la genuina realización humana.
En este contexto, los medios de comunicación social poseen tan sólo dos elecciones. O ayudan al ser humano a progresar en su comprensión y conocimiento de lo que es verdad y bueno o son fuerzas destructoras en conflicto con el bienestar humano.
Exigencia imperiosa de la publicidad es que se respete la persona humana y su derecho a hacer una elección responsable, su libertad interior; se vulneran todos estos bienes cuando se explotan las bajas inclinaciones del hombre o se disminuye su capacidad a reflexionar y decidir.
La Cámara Chilena de Comercio de Repuestos y Accesorios Automotrices A. G. se complace en recibir el Dictamen Ético, emitido por el CONSEJO DE AUTOREGULACION Y ETICA PUBLICITARIA (CONAR), respecto al reclamo presentado por Carep A. G. acerca de cierta publicidad gráfica de la Revista del Camionero, que estaba en conflicto con la ética publicitaria, denigrando la actividad comercial de nuestros asociados. Confiamos que nuestra competencia se acogerá a futuro a la sujeción del ordenamiento jurídico, la moral y el respeto a las personas y a la competencia.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario